¡Tú Señor eres la Resurrección y la Vida!

2 noviembre, 2025

Meditación:

Estamos aferrados a nuestros conocimientos y experiencias. Pero en la relación con Dios necesitamos abrirnos al misterio, a lo sublime, a lo inabarcable…; no encerremos al Espíritu en nuestras capacidades. La resurrección de Cristo es nuestra resurrección; hemos nacido de nuevo. Estamos injertados en su Cuerpo y nos lleva al Padre para que vivamos la eterna alegría. Las mujeres no encuentran a Jesús porque no está ahí, ha resucitado.

Nos cuesta admitir que el grano de trigo, si no muere, debajo de tierra, no puede dar fruto. Cristo, Dios y Hombre, tuvo que morir en la Cruz para llamarnos a resucitar, a dar frutos nuevos, vivimos en la esperanza cierta, pues Él ha resucitado.

Nuestros seres queridos muertos ya han dado el paso; ahora nos esperan en el cielo. Es preciso recordar que se salva la persona íntegra, el alma y el cuerpo. Dios en el juicio final nos dará nuestro cuerpo transfigurado, glorioso, para vivir eternamente.

Oración: ¡Tú Señor eres la Resurrección y la Vida!

Contemplación: 

  • Todo lo quiero razonar, pero no llego a entender… Es preciso que deje a Dios ser Dios.

  • «Yo hago nuevas todas las cosas. He resucitado, te espero junto al Padre».

  • Quiero vivir con la perspectiva de la resurrección.