Ven y verás

4 diciembre, 2024

Te presentamos este espacio de discernimiento vocacional inspirado en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio.

Destinado a jóvenes de 18 a 35 años, combina encuentros presenciales y retiros que invitan a profundizar en la fe y la búsqueda personal. En octubre, vivimos un retiro especial, y Leandro Lastra nos comparte cómo esta experiencia marcó su camino:

“Mi experiencia en el retiro vocacional de los Hermanos del Sagrado Corazón de Jesús fue realmente fructífera y enriquecedora. Durante estos dos días, compartimos momentos especiales de oración y reflexión junto a 25 jóvenes provenientes de diferentes provincias de nuestro país y algunos amigos de Uruguay. La diversidad de experiencias y perspectivas hizo que cada instante fuera aún más valioso.

Los hermanos que nos guiaron durante el retiro fueron acompañantes excepcionales, llevándonos a profundizar en nuestra interioridad a través de la estructura de los ejercicios de San Ignacio. Este enfoque nos permitió reflexionar sobre temas clave, como la confianza. Una pregunta que resonó en nuestros corazones fue: «¿Dónde tenemos puesta nuestra mirada?» Esta reflexión nos ayudó a reconocer cómo nuestras prioridades y enfoques afectan nuestra vida cotidiana.

Uno de los momentos más conmovedores fue meditar sobre el amor y la misericordia de Dios hacia nosotros. Las charlas y oraciones nos recordaron que Dios nos llama por nuestro nombre, un poderoso testimonio de nuestra importancia para Él. Comprendimos que cada uno tiene un propósito único y que Dios nos prepara con las herramientas necesarias para recorrer el camino que nos señala.

También disfrutamos de espacios para conversar con los hermanos y con otros jóvenes participantes. Estas charlas fueron significativas, permitiéndonos compartir inquietudes, sueños y anhelos. Escuchar las historias de los demás me hizo sentir parte de una comunidad más amplia, donde todos buscamos respuestas y apoyo en nuestra fe. Las risas y anécdotas compartidas crearon un ambiente cálido y cercano.

El retiro no solo fue un tiempo de reflexión vocacional, sino también una oportunidad para fortalecer amistades y crear nuevos lazos. La conexión entre todos fue palpable; cada uno aportó algo único al grupo. Al final, sentí una profunda gratitud por haber vivido esta experiencia junto a personas tan especiales.

Regresé a casa con una renovada sensación de propósito y claridad sobre mi camino espiritual. Este retiro me recordó la importancia de estar abierto a la voz de Dios y confiar en Su plan. Estoy emocionado por lo que el futuro me depara y agradecido por haber participado en un encuentro tan significativo.

En resumen, mi experiencia con los Hermanos del Sagrado Corazón fue transformadora. Aprendí sobre mí mismo, la fe y cómo Dios actúa en nuestras vidas. Este retiro ha dejado una huella profunda en mi corazón que llevaré siempre conmigo”.

Leandro Lastra