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¡Señor haz que te siga y me alimente de tu Palabra!
Lectura: “Le anunciaron a Jesús: «Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte». Pero él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican»”. (Lc 8, 20-21) Meditación: La Virgen María, aunque da plena libertad a Jesús, si está atenta a sus necesidades humanas,…
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¡Señor, gracias porque me impulsas a realizar el bien!
Lectura: “Nadie que ha encendido una lámpara, la tapa con una vasija o la mete debajo de la cama, sino que la pone en el candelero para que los que entren vean la luz. Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público”. (Lc 8,…
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Señor, libera mi corazón, para que te siga y me entregue a Ti
Lectura: “Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes? Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No puede servir a Dios y al Dinero»”. (Lc 16,12-13) Meditación: Con…
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¡Señor prepara mi corazón, para que dé los frutos del Reino!
Lectura: “Los del borde del camino son … Los del terreno pedregoso son… Lo que cayó entre abrojos son… Lo de la tierra buena son los que escuchan la palabra con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia”. (Lc 8, 12-15) Meditación: Dios siempre está sembrando la buena semilla del Reino en nuestro…
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¡Señor, gracias por elegirme y llamarme para que te siga!
Lectura: “Iba Jesús caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, proclamando y anunciando la Buena Noticia del reino de Dios, acompañado por los Doce, y por algunas mujeres, que habían sido curadas de espíritus malos y de enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios”. (Lc 8, 1-2) Meditación: Para el…
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¡Señor dame humildad y haz que me eche a tus pies confiado!
Lectura: “Una mujer pecadora… Y colocándose detrás de Jesús, se puso a llorar a sus pies y comenzó a bañarlos con sus lágrimas; los secaba con sus cabellos, los cubría de besos y los ungía con perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado pensó: «Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la mujer…
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¡Señor, despierta mi corazón, sólo es tuyo!
Lectura: ««¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación? ¿A quién son semejantes? Se asemejan a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros aquello de: “Hemos tocado la flauta y no habéis bailado, hemos entonado lamentaciones, y no habéis llorado»». (Lc 7, 31-32) Meditación: Jesús nos alerta sobre la tibieza, la indiferencia y la…
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Señor, haz que dé vida a los demás comprometidamente
Lectura: “Llevaban a enterrar al hijo único de una mujer viuda y, … al verla, el Señor se conmovió y le dijo: «No llores» … y Jesús dijo: «Joven, yo te lo ordeno, levántate». El muerto se incorporó y empezó a hablar. Y Jesús se lo entregó a su madre». (Lc 7, 12-15). Meditación: Jesús ve…
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Señor, haz que escuche tu Palabra y la guarde en mi corazón
Lectura: “No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir a ti personalmente. Di una palabra y mi criado quedará sano»”. (Lc 7, 6-7) Meditación: El centurión, un soldado…
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Señor, haz que escuche tu Palabra y la guarde en mi corazón
Lectura: “No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir a ti personalmente. Di una palabra y mi criado quedará sano»”. (Lc 7, 6-7) Meditación: El centurión, un soldado…